En una tumba oscura y fría

 
Creemos que dejamos atrás la barbarie de los romanos que se divertían viendo morir a gladiadores en las arenas pero, sin embargo, la muerte nos fascina, atrae y horroriza. Los dramas forman parte de nuestra vida y alimentan nuestro imaginario. Por eso hay tantas películas sobre accidentes o desastres naturales, de alguna manera el ser humano se alimenta de muerte. 
 
Hoy se cumple el primer centenario del hundimiento del Titanic. Un 14 de abril de 1992 el mayor trasatlántico construido chocaba con un iceberg a las 23.30h y tras dos horas y cuarenta minutos, a las 2.20 de la mañana del 15 de abril, desaparecía en las heladas y profundas aguas del Oceano Atlántico.



Viaje inaugural

El Titanic, como su nombre indica, quería ser enorme, el mayor y el mejor. Un auténtico reto al mundo y puede que al cielo. Construido en Irlanda y perteneciente a la White Star Line, fue el segundo de la clase Olympic. Zarpa de Southampton el 10 de abril y para en Cherburgo y Queenstown antes de dirigirse hacia Nueva York, con 2227 personas a bordo.

 

 

El ambicioso proyecto quería pasar a la historia: el más lujoso, el más grande y no por eso, en un principio, mal hecho. Los mamparos herméticos estaban pensados para mantenerlo a flote aunque se perforara y dividía el barco en 17 secciones, disponía de un potente sistema telegráfico, y las nuevas hélices de tres aspas. 
 
A nivel de lujo y pijerios: piscina interior (no hagamos bromas), gimnasio, squash, baño truco, dos bibliotecas, dos peluquerías. además de tres ascensores de para primera clase y uno para segunda.
 
 
Todo iba bien, dicen que por expreso deseo de Joseph Bruce Ismay (director y presidente de la White Star Line) algo más rápido de lo necesario, pero no fue problema. El día 13 empiezan a llegar avistamientos de iceberg. El telégrafo Marconi queda durante 10 horas no operativo, los posteriores mensajes insistiendo sobre  bloques de hielo fueron ignorados. Por precaución el capitán Smith desvia un poco la ruta, pero no logra permiso de Ismay para reducir la velocidad.
 
La ruta transcurre por aguas calmadas, ni oleaje hay, pero sí mucho frío. A las 23:40 de la medianoche, mientras el Titanic navegaba a 22,5 nudos (41,7 km/h), el vigía Frederick Fleet avistó un iceberg por delante a menos de 500 metros de distancia y con una elevación de unos 30 metros sobre el nivel del mar. 
 
 
El primer oficial Murdoch sabía que lo tenían casi encima, viró a babor y dio marcha atrás. Logra no chocar de frente, y al girar a estribor la parte sumergida abre las placas de estribor a 5 m de profundidad con 6 brechas diferentes que en total sumaban unos 100 m de rasgaduras y 5 compartimentos abiertos al agua.
 
El capitán ordena detener el barco inmediatamente. Tras anunciar su futura muerte tanto el ingeniero Thomas Andrew como el carpintero, empiezan a mandarse señales de radio de SOS o CQD. Varios barcos reciben el mensaje, solo el Carpathia cambia su ruta con opciones a llegar a tiempo (estaba a 58 millas). No era el más cercano. El Californian estaba a solo 10 millas, podían ver el Titanic y vieron las señales luminosas, pero pasaron. Tenían la radio apagada tras pelearse con el telegrafista del Titanic previamente. 
 
 
La parte de popa empieza a levantarse del agua debido al peso de que la parte de proa se esté hundiendo. Llega un momento en que el barco no puede soportar su propio peso y se parte en dos.
 
Murieron unas 1500 personas, solo se salvaron 711.
 
Pudo no ocurrir
No tengo claro si la mítica frase “ni Dios podría hundirlo” alguien la pronunció, pero me lo creo. Lo que sí es cierto que la prensa lo bautizó de insumergible. Ironías del destino parece que allí arriba no gustaron estas declaraciones ni esta muestra de prepotencia terrenal. Pero pudo no ser así.
  1. Se dejaron los prismáticos. Bueno, son humanos, cometen errores, ¿pero de verdad que en el barco más lujoso del mundo solo tenéis un par y si te los olvidas ya no tienes para el resto de travesía? En una ruta que cruza el Atlántico norte lleno de icebergs. Es de ser idiotas.
  2. El primer oficial Murdoch la fastidió en las ordenes. Hacer virar a babor, marcha atrás y luego a estribor para evitar el iceberg fue una estupidez. Debió darse cuenta que lo tenían encima, que tanto el barco como el iceberg eran demasiado grandes como para que lograra esquivarlo. Sobretodo pensar que por debajo era mucho más grande. De haber chocado frontalmente podrían haber cerrado las mamparas delanteras y habrían llegado a puerto.
  3. El Californian pudo cambiar la historia. Estaban cerca, de hecho veían el Titanic, pero no acudieron. Por lo visto estuvieron avisándoles por radio de la presencia de bloque de hielo, pero el telegrafista mosqueado con la radio rota, los mandó callar. Mosqueados, el Californian apagó la radio así que no oyó el SOS. Vieron las luces, pero no hicieron caso ni se decidieron a si se trataba del Titanic realmente. Llegado el momento, incluso pudieron vislumbrar que había una gran parte del barco estaba fuera del agua. Nada hicieron
  4. Los botes. Malditos arrogantes y presuntuosos. El barco sólo llevaba botes salvavidas para 1.178 personas, y aún así sólo se salvaron 705. Murió el 75% de la gente de tercera clase así como muchos hombres, ya que la premisa era “mujeres y niños primero”. Los botes iban medio vacíos por miedo a que volcaran.
Tragedia
Los medios aún hoy recuerdan, y conociéndolos imagino que ya lo hicieron entonces, la parte de muertos o supervivientes que les interesa. Tantos españoles, suecos, japoneses, deportistas… No. Murieron 1500 personas que pudieran haber sobrevivido. Es lógico que el protocolo de evacuación prevea mujeres y niños primero. Pero mujeres, no ancianas, y hombres jóvenes también debieron existir. Y NUNCA, jamás, debió haber diferencia entre la clase.
Fuente: Wikipedia
Me parece increíble y de un valor desmesurado la labor de los músicos. Siguieron allí, distrayendo a la gente, haciendo su trabajo aun que sabían que iban a morir. Simplemente no tengo palabras para expresar lo extraordinario de su acto.
 
Descubrimiento
1 de setiembre de 1985, una expedición franco americana descubre la localización del coloso: 625 km al sudeste de Terracota, a una profundidad de 4000 metros. El equipo sumergible ARGO fue el primero en bajar y descubrir algo que no sabían: el barco se partió al hundirse. Encontraron incialmente solo una parte de él.
 
 
A partir de entonces empiezan a hacerse diversos viajes en el que se suben objetos de entre los restos, que alimentaran el imaginario, sobretodo cultural, y la historia del hundimiento. Desde 1985 se bajan diversamente, incluso ya con gente dentro. Se han recuperado 5550 artefactos del fondo del Atlántico. 
 
 
La degradación de los restos es enorme. Por supuesto telas y maderas han desaparecido, y el armazón de hierro está destrozado en muchos lados, ya que cayó plano y a gran velocidad. Sin embargo, lo que más nos maravilla son estancias que de alguna manera se mantienen aún.
 
 
Hay quien fantaseo con reflotarlo, pero seamos lógicos, es imposible. Además de estar demasiado deteriorado y que el contacto con el oxigeno lo haría polvo al momento, está demasiado abajo, es demasiado grande, demasiado pesado. Creo que el poder haberlo visto, por fuera, por dentro, es más que suficiente. Su tumba es el fondo del Atlántico.
 
Profecías
Hasta el Titanic las tiene, o debería decir, sobretodo. Año 1898. Morgan Robertson escribe un libro que titula Futility, or the Wreck of the Titan (El Naufragio Del Titán o Futilidad). En él se habla de un barco, el Titan, un barco que se cree insumergible, pensado para gente rica. Una fría noche de abril choca contra un témpano de hielo. El barco era de casi idéntico peso, longitud y capacidad de pasajeros. Ahí queda eso.
 
Producción cultural
Si todos conocemos sobretodo la de 1997 de James Cameron, galardonada con 11 Oscars, no fue ni mucho menos la primera, ni la última. Solo un mes después de la tragedia ya circulaba una, el director acabó en prisión y muerto: falta de sensibilidad. Nueve películas entre 1912 y 1997, otra del 2010. Una serie del 1996. Además en 2001 el propio Cameron, un auténtico fanático de su propia obra, lanzó el documental Ghosts of the Abyss en el que se podían ver imágenes del Titanic. Se ha sumergido 33 veces y prepara su última obra: El documental ‘James Cameron vuelve al Titanic’ se emitirá en National Geographic Channel el 11 de abril de 2012 a las 22.35 h.


El programa español Cuarto Milenio le dedicó un extenso reportaje al centenario, os lo dejo para que le echéis un ojo:
 
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7 pensamientos en “En una tumba oscura y fría

  1. Una catástrofe, que aun en nuestros días sigue creando MORBO,triste pero cierto,la muerte sigue siendo rentable en todos los ámbitos,no nos sensibilizamos solo lo hacemos creer,eso se llama hipocresía.Cuando las torres gemelas cumplan 100años de su desaparición(si aun alguien sigue en este mundo)¿harán también una conmemoración por aquellos que perecieron?.Humanidad, estamos destinados a desaparecer,por justamente nuestra falta de humanidad,por nuestro regodeo en el dolor ajeno,nuestra prepotencia y falta de raciocinio.Me ha gustado como lo has enfocado,como un tema interesante,para pensar no para divertir.

  2. Gracias por leerla! Yo la verdad es que dedico poco tiempo a documentales, pero me gustan mucho también estas cosas. Que le vamos a hacer, ¡somos curiosos en el buen y mal sentido!

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