Entrevista a José Antonio Cotrina

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Debo reconocer que no leo demasiado autor nacional. No es por ningún motivo en particular, simplemente no suelo encontrar libros de autores de aquí que atraigan mi atención. Hasta hace poco al único que seguía con interés era a Carlos Ruiz Zafón, pero José Antonio Cotrina para mí ha sido todo un descubrimiento. No estaban las cosas tan mal cuando leyendo el catálogo de cada mes de Círculo de Lectores me topé con La cosecha de Samheim. Me llamó la atención así que lo pedí. En cuanto lo acabé supe que tenía que hacerme con el segundo, y Los hijos de las Tinieblas me terminó por convencer. Es así como conocí a este autor. Es un escritor muy cercano, y me apunté rápidamente a su grupo de Facebook sobre la saga. Cuando anunció que Alfaguara no publicaría el último casi me da algo, pero me encantó el detalle que fuera el mismo quien nos mandara un mensaje privado por el grupo.. Al final gracias a la editorial Hidra la saga ha acabado bien y tenemos su nuevo libro La canción secreta del mundo. Tengo pendiente acabar el Ciclo de la Luna Roja, pero cuando lo tenga, iré a por él. Todo esto para decir que yo con mi carrera de Periodismo acabada y sin más utilidad pensé que puede que concediera una entrevista, me daba algo de vergüenza pedirlo y no sabía qué me contestaría, pero me hizo mucha ilusión cuando aceptó a colaborar. Es todo un placer para Viviendo Cultura ofreceros la entrevista con José Antonio Cotrina:

Viviendo Cultura: Has comentado alguna  vez que siendo pequeño, empezaste en este mundo gracias a los cuentos de tus abuelas y a los tebeos que te hacía leer tu padre. Con el paso del tiempo y todo lo que has leído después, ¿cuál crees que ha sido tu referente literario? ¿Hay algún autor o libro que creas que ha marcado tu estilo?

Cotrina: Muchísimos. Tantos que es imposible enumerarlos todos. Y no solo estoy hablando de libros. Un escritor se nutre no solo de las historias que lee, se nutre de todas las vivencias e historias que le llegan, sean en el formato que sean: cómic, televisión, cine, hasta canciones… En lo que a libros se refiere, me gustaría señalar dos: La historia interminable de Michael Ende y Sortilegio de Clive Barker. El primero me apabulló con su imaginería, con su lírica, la historia de Bastian y Atreyu me subyugó, casi no podía creerme lo que estaba leyendo; es un libro fabuloso, uno de mis favoritos de todos los tiempos. El segundo, menos conocido, me impactó también muchísimo, me metió de lleno en la literatura de los mundos secretos y de la fantasía oscura: el lado siniestro de la maravilla se podría decir. Otro autor al que no tengo más remedio que citar es a Stephen King, los libros que leí de él cuando eran un chaval también me marcaron una barbaridad. Cuando empecé a fantasear con ser escritor era mi ejemplo a seguir, fue, sin duda, el autor que más me marcó en su tiempo.

VC: ¿Hay algún autor al que admires? ¿Por qué?

C: Tienes tres ya en mi respuesta anterior: Stephen King, Clive Barker y Michael Ende. Pero hay más, por supuesto. Probablemente me dejaré alguno pero aquí van unos cuantos: Terry Pratchett, con su humor fantástico y su imaginación prodigiosa; Tim Powers, que tiene un toque especial para la aventura y los personajes vapuleados (quizá provenga de ahí mi vena cruel con mis propios protagonistas). George R.R. Martin, que está haciendo historia con su Canción de Hielo y Fuego. Iain M. Banks, con su space opera rebosante de sentido de la maravilla… Y no solo del fantástico vive el lector: Dostoievski y su retrato impresionante de personajes (me muero de la más insana envidia cada vez que lo leo, su retrato de personajes es magnífico, parecen vivos en sus páginas), Nabokov, Franzen, los cuentos de Cortazar (los fantásticos y los realistas). Y como he dicho antes no solo admiro a escritores, hay un par de guionistas de cómic que me han influido tanto a la hora de escribir que no me queda más remedio que nombrarlos: Neil Gaiman (su prosa no tanto, lo admito, lo que he leído hasta ahora me ha dejado bastante frío aunque me insisten en que le dé otra oportunidad y es probable que lo haga) y el Maestro Indiscutible: Alan Moore.

VC: Te licenciaste en Publicidad y Relaciones Públicas, periodo durante el cual coincide que dejaste de escribir, pero no has llegado a ejercer nunca la profesión. ¿Qué es lo que te atrajo de la carrera que al final no llegó a cuajar? ¿Puede ser un caso parecido al de muchos que quieren ser escritores y estudian Periodismo?

C: Puedo hablarte de mi caso, no sé por qué eligieron esas carreras otros. Lo mío fue una simple cuestión de gustos, del abanico de posibilidades que tenía ante mí era la que más me llamaba la atención. En mi facultad los tres primeros años de las carreras de Periodismo y Publicidad eran comunes y cuando llegó el momento de decidirme por una o por otra escogí la rama que yo consideraba más creativa. Como bien dices nunca llegué a “ejercer”. Antes de terminar la carrera comenzó a picarme  más que nunca la necesidad de ser escritor y volví a la carga. Y en ello sigo, espero que por muchos años.

VC: ¿Crees que para aquellos que aspiren a ser escritores es bueno que tengan algún plan B (carrera, ciclo, profesión alternativa) por si acaso?

C: En los tiempos que corren es conveniente tener un plan C, un plan D y así hasta la Z si me apuras. Además de que la escritura (y cualquier otra vertiente de la creatividad y la imaginación, ya puestos) necesita de vivencias y conocimientos múltiples que la nutran.

VC: De todo lo que llevas escrito, que no es poco, ¿Cuál es tu novela favorita? ¿Hay alguna a la que le tengas un especial cariño?

C: Esta pregunta se las trae. No puedo elegir una de mis novelas en detrimento de las otras, eso sería menospreciar al resto. Todas me han aportado algo, todas me han hecho crecer, todas han sido necesarias para que mejore. Las fuentes perdidas me sirvió para saber que era capaz de manejarme de manera digna en la distancia larga. La casa de la Colina Negra fue mi entrada en la literatura juvenil, me divertí mucho escribiéndola y me abrió la puerta a visitar colegios y a tener un trato más cercano con los lectores. El ciclo de la Luna Roja fue un tour de force, un intento de escribir algo épico, grandioso, con múltiples personajes y múltiples tramas y acabé tremendamente satisfecho con el resultado. Y por último La canción secreta del mundo, mi nueva novela, un intenso descenso a los infiernos, un paseo por el lado más oscuro de mi imaginación que me ha dejado exhausto, sin aliento y, por paradójico que suene, muy contento.

VC: Escribir y leer son dos de tus pasiones. ¿Alguna otra que practiques?

C: Las normales de cualquier “friqui” que se precie Soy adicto a las series desde hace tiempo: el Buffyverso, Doctor Who, Breaking Bad, Juego de Tronos (y casi todo lo que viene de la mano de HBO), me encanta el cine, la música (es raro que escriba sin ella), el cómic (enganchado desde hace años a los comics de la Marvel), ver deporte (no tanto practicarlo)…

 

Cotrina, el escritor

482802_418321368263310_1456358606_nVC: ¿Cómo nacen tus novelas? ¿Qué suele ser el detonante que acabe formando una nueva historia en tu mente?

C: A veces surjen como explosiones, chispazos de inspiración que traen consigo nuevas historias; aunque por norma general es un proceso más elaborado en el que frecuentemente no hay un punto claro de partida, es un constante darle vueltas a las cosas hasta que las historias comienzan a perfilarse. Juego con escenarios, personajes, situaciones, hasta que surge la combinación adecuada, la alineación correcta de elementos que me dice que estoy ante una buena historia.

VC: ¿Tienes algún tipo de metodología de trabajo? ¿Te impones un horario para escribir, haces un poquito cada día o esperas la visita de la musa a tu morada?

C: Creo que lo principal es la constancia. Escribir todos los días, aunque sea una cantidad mínima de palabras.  Hasta hace relativamente poco tenía cierta tendencia a dispersarme y estar un tiempo sin escribir, temporadas cortas casi siempre, pero que frenaban en cierta manera mi progresión. Desde hace medio año me he fijado un mínimo de 200 palabras diarias que escribir siempre, ya esté de viaje o enfermo, es una cantidad fácil de conseguir aunque las circunstancias no sean propicias. Por ahora no he faltado a la cita ni un solo día. En cuanto a horarios no tengo ninguno, escribo cuando me apetece, a veces me pego largas sentadas delante del ordenador y en ocasiones con solo estar un rato delante del teclado ya me doy por satisfecho.

VC: ¿Eres de los que se inspiran a altas horas de la noche? Parece un momento perfecto para hacer brotar de tu imaginación las más oscuras criaturas, quizás.

C: Las musas son caprichosas y no hay modo de saber cuándo van a visitarte. Eso sí, el momento más propicio para encontrarme con ellas siempre ha sido por la noche, pero ya lejos del ordenador, cuando llega la hora de dormir. Escribir es solo una parte del proceso, idear la historia es la más importante. Es entonces cuando la novela cobra forma, cuando se vertebra. Y al menos en mi caso el periodo más fértil para darle vueltas a las cosas es justo antes de irme a dormir. No son pocas las noches en que me ha costado mucho dormir porque tenía una historia metida en la cabeza. La batalla final de El ciclo de la Luna Roja me quitó muchísimas horas de sueño, os lo puedo asegurar.

VC: ¿Eres muy de reescribir o desde el primer borrador al último haces pocos cambios?

C: De reescribir. Y mucho, Hay gente que considera que reescribo demasiado. Siempre me he considerado un escritor lento y es precisamente por eso. Vuelvo atrás de forma constante, releeo mil veces los párrafos anteriores hasta que considero que ya están lo bastante pulidos como para dejarlos atrás. Y llegado a ciertos puntos en la novela, me paro y vuelvo a leerlo todo, con calma, con más perspectiva. Y cuando ya está todo terminado, tocan las revisiones finales, que suelen ser dos o tres. Y después la corrección de galeradas. Y cuando ha salido el libro siempre ves algo que se te ha escapado, a veces una falta ortográfica, otras de puntuación, en ocasión una palabra que ahora sustituirías por otra, y te dan ganas de golpear la pared con la cabeza hasta que puedas saludar al vecino.

VC: Cuando Alfaguara decidió no publicar el último libro del Ciclo de la Luna Roja, y antes de encontrar a Hidra, ¿temiste no encontrar nadie que lo publicara?

C: Tenía claro que iba a encontrar el modo de hacerles llegar a los lectores la tercera parte de la novela. Ese fue siempre mi objetivo. De no haber tenido otra alternativa habría terminado autopublicándola, por suerte no fue necesario. A las pocas horas de anunciar la decisión de Alfaguara comenzaron a llegarme emails de otras editoriales interesadas en hacerse con los derechos de la publicación del tercer libro. Fue algo sorprendente. En aquel tiempo estaba colaborando con Hidra y su propuesta fue la que más me satisfizo, ya que estaban interesados en publicar los tres volúmenes, no solo el último.

VC: ¿Fue este uno de tus momentos más duro como escritor o habido peores?

C: Ha sido uno de los más duros. Pero de todo se aprende, y en este caso aprendí mucho. Lo curioso del caso es que al final la cancelación del último libro ha sido algo positivo para la saga. El interés de los lectores se redobló y las ventas tanto del último volumen como de los dos anteriores superaron mis expectativas. Y la nueva editorial está encantada también con el resultado, por supuesto.

VC: ¿Cuál ha sido tu experiencia más dulce como escritor?

C: Pues también está relacionada con la cancelación de la saga. La respuesta de los lectores y el apoyo de los blogueros fueron impresionantes. Hay quien dice que la escritura es una labor solitaria, pero no es cierto, siempre hay que tener en cuenta a la gente que está al otro lado. Una historia no es nada si no tienes a quién contársela, y mi audiencia es maravillosa.

 

El oficio del escritor

VC: ¿Cómo empezar en este mundillo? ¿Tienes algún consejo para aquellos que quieran ser escritores pero se ven abrumados al no saber por dónde empezar? Aparte de escribir jaja.

C: ¿Aparte de escribir? Leer. Lo sé, soy muy poco original. Creo que al 99% de los escritores a los que les hacen esta pregunta responderán algo similar. Pero es que ese es el camino correcto: leer y escribir, escribir y leer, sin pausa, de forma constante, aprendiendo de tus errores y aciertos y de los aciertos y errores de otros. Tener constancia, tener paciencia. Y tener muy claro que el objetivo es la historia, no hacerte rico con ella.

VC: ¿Cómo afectan los premios literarios a los escritores noveles?

C: A mí me sirvieron como espaldarazo, una forma de tener conciencia de que iba en la dirección correcta. Pero no hay que olvidar que los premios siempre tienen cierto carácter aleatorio: ganarlos no te hace mejor que nadie del mismo modo que no conseguir ninguno no te hace peor de los que tienen un buen palmarés. Aquí lo importante es trabajar.

VC: ¿Se puede vivir de lo que uno escribe hoy en día en España?

C: Hay unos cuantos que sí viven de ello. Yo, por el momento, sobrevivo con la literatura, lo cual es sutilmente diferente.

 

Bonus track

VC: ¿Que nos puedes adelantar de tu última obra La canción secreta del mundo?

C: Es una novela de fantasía oscura, muy oscura. Bastante más que El ciclo de la Luna Roja. Está ambientada en un universo que comencé a idear hace más de diez años y que ha servido de escenario a varias de mis historias, entre ellas mi primera novela larga: Las fuentes perdidas. La canción secreta del mundo es una novela completamente independiente, un bocado a ese universo del que hablo, lleno de casas encantadas, ciudades mágicas, monstruos, misterios y secretos. La protagonista de la historia es Ariadna, una joven que perdió la memoria hace cuatro años. Ahora ha rehecho su vida, tiene una familia adoptiva perfecta y un novio que la adora. Todo es felicidad. Hasta que de pronto aparece Evan, un joven procedente de ese pasado que no recuerda. A partir de ese instante todo se precipita. La novela es un descenso al infierno de la protagonista, un viaje a través de la oscuridad que dará la vuelta a todo lo que Ariadna cree sobre la realidad y sobre sí misma. No ha sido una historia fácil de escribir. Hay en ella momentos muy duros y emotivos que, espero, perduren en la memoria del lector durante mucho tiempo.

Esperamos que os haya gustado leer la entrevista tanto como a Viviendo Cultura hacerla. Y le damos las gracias a José Antonio Cotrina por habernos dedicado parte de su tiempo a contestarla, sabemos que estás muy ocupado. Por último os dejamos el contacto del escritor en las redes sociales, para que no le perdáis la vista:

Página de autor en facebook: José Antonio Cotrina
En twitter: @Jose_A_Cotrina
Y su blog: http://elciclodelalunaroja.org/

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2 pensamientos en “Entrevista a José Antonio Cotrina

  1. Yo tampoco suelo leer a escritores españoles, pero hace tiempo que sigo a Cotrina, me gusta mucho. tengo pendiente de leer este ultimo libro, La canción secreta, tiene muy buena pinta. Felicidades por la entrevista!

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