Y colorín colorado…

… este cuento no se ha acabado.

1 x22 “A Land Without Magic”
Se acabó la primera temporada de Once Upon a Time y debo decir que me ha gustado mucho. De todas las series que he seguido esta temporada, es la que mejor sabor de boca me ha dejado. La única que he seguido al día y con ganas. Vale que sus efectos especiales sean muy mejorables, pero estamos en una época en la que los cuentos de hadas tienen mucha demanda y a mí que siempre me han gustado… ésta me ha dejado muy contenta.


***Spoiler***

Casi todo queda ligado y además introduce un escenario nuevo. Y vivieron felices y comieron… espera, aún parece que no. No queda forzado, la segunda temporada parece una consecuencia lógica y muy probable de la primera, que es lo que debe ser, y no inventarse situaciones sin ton ni son para alagar el chollo. Los personajes van a tener que hacer frente a su nueva realidad con todo el peso de sus pasados (el de cuento y el de aquí).

Once Upon a Time consiguió, cuando justo llevaba unos 6 o 7 capítulos emitidos, ampliar su primera temporada (tenía previsto emitir 12 capítulos y aumentó hasta los 22) y logró una segunda temporada en la ABC. Ha sido uno de los grandes éxitos de la cadena manteniendose en los 10 millones de espectadores en la noche de los domingos (la más seguida del tarjet de 18 a 49 años). Podía verse como una apuesta arriesgada y sin embargo la ABC ha triunfado con ella.

¿Cuál es la clave de su éxito?

Para mí el momento en el que se estrena la serie ha sido clave. Estamos en un momento de depresión a todos los niveles y la demanda de cuentos de hadas y happy endings se dispara, aunque irónicamente una frase que define la primera temporada sea la de “no more happy endings”. Sin embargo, no es contar los cuentos como siempre, los explican a su manera y los unen entre ellos a su manera y explican orígenes y motivos que van más allá del cuento popular. Le da una última vuelta de tuerca nueva y bien pensada a los cuentos de siempre. 
 
Los papelones de Lana Parrilla como Regina y el de Robert Carlyle como Rumplestiltskin son brutales. Sus papeles de malos malísimos son un plus enorme para la serie. No solo su lado malo que busca hacer daño, o el ambicioso de ganar a cualquier precio, también sus interioridades, sus dudas, sus dolores, todo lo que les hace igual de perversos como seres con un pasado que no pueden dejar atrás. También me ha sorprendido para bien la actuación de Jennifer Morrison como Emma. Su anterior papel en House podía ser un lastre, pero su papel de la cabezona, escéptica e independiente Emma lo hace a la perfección. Además, sobretodo en el último capítulo, demuestra que es una actriz muy expresiva. No hay que olvidar al pequeño Jared S. Gilmore, Henry, el auténtico protagonista de la serie y el que la tira adelante en muchos momentos, sea como sea. Él nunca pierde la fe y guía a su madre aunque sea de modo radical.
2a temporada, este otoño

Por otra parte, es posible que como muchos critican sus efectos especiales sean pobres y justos, es una pega, es cierto, de cara a la segunda podrían esforzarse un poco más. Tampoco estoy muy de acuerdo con el querer darle papel co-protagonista sí o sí, sea como sea, a Emile de Ravine (Bella). No tengo nada en su contra pero creo que ha pesado más su caché (de Lost y Remember Me, tampoco hay mucho más) que la necesidad argumental de su personaje. 


Sin embargo, la manera en la que han unido todos los cuentos hasta ahora, su voluntad de explicar todos (o casi) los interrogantes abiertos durante la primera y preparar el terreno para la segunda de la mejor manera posible, lo compensan. Es una serie con buenos golpes de humor, no obvia los momentos tensos y dramáticos y un reparto muy carismático la convierten en una serie que engancha, y mucho.

¡¿Parón otra vez?!

Es el día de tu serie favorita (o de varias de ellas) y enciendes la tele (o en su defecto buscas el capítulo) y te quedas como en el dibujo. No hay capítulo. Parón de la serie de una, dos semanas o incluso un mes y, puede ser, que ni tan solo sea el primero durante la misma temporada. Es el momento en el que frunces el ceño y dices: ¡otro parón! ¿Pero qué recorcholis pasa tanto parón tanto parón? Y ahora, ¿por qué la paran?

 
Las series acostumbran a tener unos 20-22 capítulos. Si contamos que suelen esperarse a la vuelta al cole, en septiembre, para empezar sus temporadas, aproximadamente tendríamos serie hasta enero. Pero estamos en abril casi, y siguen, ¿Cuál es la clave? Semanas largas sin capítulos debido a parones. ¿Pero por qué tanto parón?
 
Tranquilidad de emisión
 
Por ahí anda el tema. La temporada de series (como si fuera de fútbol) empieza en septiembre y acaba en mayo. Son 34 semanas y solo 22 capítulos (los canales por cable tienen la mitad de capítulos), no salen las cuentas. Así que como los canales EEUU tienen muy por la mano estas cosas, logran que su temporada aguante hasta mayo. ¿Cómo? Parando. ¿Cuándo? Sobretodo en Navidad, casi todo diciembre en blanco, fiestas de guardar que ellos tengan, Acción de Gracias y tal y demás eventos deportivos o políticos, que supongan un descanso a la serie y alargue su vida. Son en esas fechas festivas cuando disminuyen las audiencias televisivas (máxima que determina la vida de una serie), así que paran, cogen aire, y vuelven tras las fechas señaladas.
 
Meses con parones
 
Así que, cada 2×3 puedes toparte con un parón. Las fechas señaladas puedes sabértelas y apuntar que tienes muchos números para no tener capítulo esa semana. Sin embargo, es posible que se cojan paroncitos porque sí, que toca aguantarse y esperar. Tampoco sabes nunca cuando Obama o el presidente de turno le apetecerá dar un discurso a su país o algo interrumpirá la programación. No somos audiencia y ellos tienen muy bien medidas sus audiencias, así que paciencia queridos fans de las series americanas.

Que tendrán las islas…

… que tanto gustan a J.J.Abrams. Si algunos se sintieron huérfanos tras el final de Lost, tranquilos, ha vuelto. No, la serie no, él. Abrams es un tipo de series, no es que Cloverfield y Super 8 estén mal pero al rollo de los monstruos no acaba de cogerle el truco y Lost es una obra de arte (alguna temporada no tanto). Lo suyo es crear incógnitas, jugar con el tiempo y espacio, meter una isla de por medio y acabar los capítulos dejándote con la boca abierta. 
 
Puede haber spoilers. Alcatraz. La prisión. En una isla. Perfecto, primer ingrediente-Abrams logrado. 1963 y la prisión es clausurada, ah no, lo que pasa es que todos se esfuman de la nada: prisioneros y guardas. Ahora vuelven. ¿De dónde? ¿A dónde fueron? ¿Cómo? ¿Quién lo hizo, si es que fue alguien? ¿Por qué? ¿Qué buscaba? ¿Por qué vuelven ahora? Tantas preguntas… Interrogantes, otro ingrediente más. Ah, han vuelto iguales a como se fueron. No ha pasado el tiempo para ellos tras los algo así como 40 años transcurridos.
 
Jorge García y Sarah Jones
Abrams vuelve a contar con el genial Michael Giacchino como compositor, su música es uno de los fuertes de la serie. Y no es lo único que reutiliza. Algún escenario Lostdiano y a Jorge García, bastante más espabilado aunque igual de friki.Y una rubia (nuestro Hugo y las rubias…), la protagonista a su manera que encarna a una detective típica: sin padres, criada por un ex poli, compañero muerto y que no se ha topado con esto de casualidad. Me dicen que es una copia mala de Fringe, como no la he visto, no opino.
 
Sam Neill
No podemos ignorar tampoco la aparición de un personaje al que te dan ganas de pegarle nada más oírlo, Emerson Hauser, encarnado por Sam Neill. Ya no hay dinosaurios de por medio, pero está muy puesto, serio y algo cabrón. 
 
¿Qué podemos esperar de Alcatraz? Todo, espero. He visto los dos primeros capítulos y me ha vuelto ese gusanillo de las primeras de Lost. Antes de que nadie me salte a la yugular, es pronto para compararlas. Pero son sensaciones agradables, la mano de Abrams se hace notar. Una serie para estar bien atento porque al final del capítulo les gusta darte una sorpresita.

 

Profesiones de serie

 

No dan películas, ni partido de nada, ni concursos, los reality apestan, ¿qué importa? Mientras haya series puedes pasarte toda la tarde delante de la televisión o del ordenador. Aparte de contarte la vida de sus protagonistas, lo que más triunfa son las series basadas en una profesión. El negocio del crimen y la medicina dan mucho de si, solo hay que ver cuantas tienen y parece que cada vez más, sobretodo las de equipos de investigación criminal y/o forense. Sobre ello también han reflexionado en Aprendemas, toca también series españolas que he dejado de banda.




Policías/detectives

No me equivocaría, creo yo, al afirmar que de todas Dexter es la que más seguidores tiene y se la espera cada nueva temporada con ansia. Se sale de la tónica, pues es asesino-polícia, pero el oficio esta ahí, ¿no? Una de las primeras que recuerdo es una serie de los 90, Rex un policia diferente. Sí, sí, era un perro, pero ¿y qué? Bien divertida que era la serie y se investigaban los casos igualmente. Series más actuales están, por ejemplo, The CloserThe Killing, aunque no puedo deciros mucho, no las he visto. La que si veo, aunque tengo que acabar es Flash Forward si bien hay caso del FBI, en la serie te preocupan otras cosas más que ver el proceso, pero la investigación es la manera de descubrirlo todo así que no deja de ser un hilo argumental básico en la serie. Eso sí, hay dos bastantes curiosas, Castle y El Mentalista. Dos tipos, no policías que colaboran y sus peculiares maneras. Más las de Patrick Jane (Mentalista o supuesto) y las de su madre e hija en el caso de Richard Castle.



Criminalísticas

CSI habrió la veda. El de las Vegas, claro. A mi el de Miami (odio a Horatio) y el de Nueva York (ni sé como se llaman) no me gustan. Es que Grissom siempre fue mucho Grissom, hasta que empezaron a desmantelar la serie, Catherine rejuveneció y hasta Grissom desapareció, Game Over CSI, por lo menos para mi. Y entonces la burbuja que había ido creciendo en el vientre de CSI explotó y dio lugar a sin fin de series. Y cuando digo sin fin, es sin fin. Pasaré por encima aunque hay unas cuantas que me gustan mucho. Había, por ejemplo, Caso Abierto y Sin Rastro. En la primera reabrían antiguos casos que no se habían solucionado y en la segunda era la búsqueda contrarreloj de desaparecidos. Las pongo juntas porque ambas tenían a una rubia de protagonista que me parecía que era la misma, pero no lo era. También estaba Numbers, pero creo que murió algo prematuramente. 
Dos que me gustan mucho son Navy: investigación criminalMentes criminales y ambas son similares. Aunque la segunda perdió a Gideon, su Grissom particular, sus personajes tienen mucho carisma y tiran la serie adelante sin él y muy bien. Navy tiene a Gibbs (¿todos tienen que empezar por G?) como capitán, y tiene un buen equipo, en seguida conectas con ellos. En ambas las más llamativas y mejores son la informática Penélope o la especialista forense Abby. Un cielo de chicas, increibles. Y Bones tenía que estar porque es la más diferente, antropóloga forense Brennan Bones y el agente Booth y su equipo. La peculiar manera científica de ver las cosas de ella, la cara con la que la miran los compañeros. Hay que verla. Está muy bien y tiene un tinte diferente. ¿Será por la pareja protagonista?



Abogados

Dejamos, relativamente el mundo del crimen y nos acercamos a la post investigación, los abogados. Aunque no fuera nada seria, Ally McBeal, fue el primer boom que recuerde con esta profesión como protagonista. Más actualmente han salido nuevas, centradas en el oficio, aunque a su estilo como Shark, vi algún capítulo, no me pareció mala, pero creo que la han cortado en algún punto. Otros ejemplos son Ley y OrdenBoston LegalThe good wife. Para que se vea que el interés por la profesión no ha desaparecido, se ha puesto serio en todo caso.



Médicos

Es otra de las profesiones que levantan pasiones, es que la vida y la muerte, sea como sea, encanta. Somos melodramáticos por naturaleza, algo sádicos también o hay gente que le gusta llorar y una serie de hospitales es la mejor manera de lograrlo. Hospital Central, Urgencias y MIR. Las precursoras del modelo, seguro que aún algunos recuerdan a George Clooney dándose a conocer. Entremedio hubo Nip/Tuk con su clínica de cirugía porno estética. Y ahora el ritmo lo marca el Dr.House (después lo ves en películas de antaño como comediante y alucinas) y las aventuras amorosas de Anatomia de Grey, con spin off incluido, Sin cita previa. A mi la de Grey me la desgraciaron mucho cuando la guionista decidió echar a Burke de manera patética y ya la serie se convirtió en un despropósito. Algún capítulo loable y de carga dramática fuerte, pero que Meredith tenga que dar 18 vueltas a todo ante de decidir su opción A, era cansado. House un poco en sus trece siempre, ¿no? Parecía que echaban a su equipo pero nada radical y para el caso, él solo se basta. Como sucedáneo médico, la psicológica Miénteme, la acogí como una apuesta muy interesante pero acabó repitiéndose y murió.



De oficina

No hacía falta ir más lejos si hay una que ya lo lleva en el nombre. The Office, una comedia con humor simple y directo. Porque hay muchos que les gusta llorar, emocionarse, y otros cuantos que les encanta reír. Mad Men, aunque publicistas, creo que podría entrar un poco en este estilo de serie. Sus críticas no pueden ser mejores, ambientación en los glamourosos años 60 de Nueva York, cuna de la publicidad. De los 20 a los 60 estéticamente son increíbles, para mi gusto por lo menos.
 

Prostitutas

Aunque Secret diary of a call girl solo sea una serie y no cree tendencia en si misma, la figura de la prostituta siempre acaba saliendo en TODAS las series. Las que acaban muertas, las maltratadas, las que quieren dejarlo, las que lo fueron pero lo ocultan, las que son felices con ello y van a seguir tranquilamente (sobretodo si son de lujo) y las que no pueden dejarlo. En esta serie ella es la única protagonista y cómo lo vive. Por España pasó Sin Tetas no hay Paraíso, con sus chulos, drogas, armas, bastante a saco todo, pero exitosa para quien le gustara.

Todos locos

“Están todos locos” es lo primero que he pensado tras ver el primer capítulo de American Horror Story. No hay uno que toque demasiado o que no te deje a cuadros. Y eso es bueno, porque empiezan fuerte y todos los personajes te dan cierto repelús o simplemente piensas que están como una cabra y que esto, obviamente, no puede acabar bien. Hay quien dice que han quemado todas las naves nada más empezar, habrá que darles tiempo y ver que nos presentan.



Un encanto de casa, ¿no es cierto?
Y en cuanto a presentar lo claro es que no se han cortado ni un pelo, está claro. Es una de las  apuestas fuertes de FOX y no han titubeado en recurrir a un cartel muy llamativo. No cabe duda que la atención logran captar, y encima te sirven un aperitivo revelando los cinco primeros minutos de la serie. Algo que ya deja vislumbrar: una música – ambiente más que correcta (es fundamental en cualquier obra de terror para crear el clima propicio y que te den ganas de taparte los ojos presintiendo que te darán el susto en cualquier momento), una casa que será un personaje principal más, la atmósfera macabra de su sótano (hay ciertos frasquitos que no podían faltar) las primeras muertes y una niñita que te avisa de que te arrepentirás si entras en la casa.


Tándem Murphy-Falchuk
Me llama la atención, y no soy la única, la coincidencia y no casualidad de la inclusión de un personaje con Síndrome de Down en las últimas series de Ryan Murphy (Becky y la hermana de la entrenadora Sylvester y ahora Adelaide). Hay que reconocer, eso sí, que las amenazas de Adelaide se sitúan entre tocarte la moral y preocuparte seriamente. Además me gustaría destacar el salto de géneros de Murphy de la musical comedia Glee al terror psicológico American Horror Story. Siempre sin olvidar el papel de Brad Falchuk que ya ha trabajado con Murphy en Nip/Tuck y Glee.
 
Pero es mejor que vayamos por partes (puede que sea una frase que me arrepienta de pronunciar según cómo avance la serie). Si no se ha visto el primer capítulo es mejor ir con cuidado, puede contener spoilers. La historia se centra en la familia Harmon que se muda de Boston a una casa a las afueras de Los Ángeles. La familia trae sus propias cuentas pendientes y esperan aquí poder volver a empezar.

Familia Harmon

Un aborto, una hija inadaptada, la sombra de una infidelidad y un marido psiquiatra, que para variar, no se le ocurre nada mejor que traerse los locos a casa, que después no se queje de lo que pueda pasar. Precisamente abrirle las puertas de su casa a Tate, uno de sus pacientes, puede que no haya sido una buena idea.

Tate Langdon

Como siempre los problemas no vienen solos, y si no trajeran suficientes, más el que pueda derivarse de tener a Tate rondando por ahí, todo traslado conlleva algo: vecinos. Lo sé, esa palabra suele ser suficiente para provocar escalofríos a más de uno, pero en cuanto descubres estas vecinas sí que es para agarrarse: Adelaide (la niñita, ya mayor, con Síndrome de Down) y su madre, Constance.

Madre metomentodo e hija siniestra

Y como diríamos en catalán per acabar-ho d’adobar (algo así como: lo que faltaba para el duro) una sirvienta que viene en el pack de la casa (y se convierte en chacha-porno) a la que la Sra Constance advierte que no tenga que matarla de nuevo. Ui, ui, ui, que mala pinta la vecina…

 

Ah, no olvidarse de Mr. Quemado o Larry Harvey, un tipo de sonrisa muy muy siniestra que quemó a toda su familia cuando vivian en la casa. Típico personaje que dice “Iros de la casa, ¡es maligna! Acabará con tu familia” y al que nadie hace caso para después arrepentirse.

Da yuyu ¿o no?

Así que American Horror Story tiene pinta de ser una serie completita, con personajes que te dan grima todos a partes iguales y es difícil saber si son víctimas o verdugos. Una casa llena de murales que sinceramente, soy yo, y dejo el papel encima, porque dan muy mal rollo. Y, no es para dejárselo,  el “tipo” fuera quien fuera (el marido no era, eso está claro) del traje de látex que hace una visitita a Vivien. 

 
Habrá que seguirla para ver si acaba siendo arrastrada por los tópicos del género o estamos ante un pase adelante del terror.
 
 

Estreno de la serie "Once Upon A Time"

Puede que los cuentos de hadas estén algo pasados de moda, pero ¿no es precisamente este el mejor momento para que algo nos recuerde la importancia de creer en que hay esperanza?
 
La cadena americana ABC lanzó el pasado domingo su nueva serie Once Upon a Time, un título muy ilustrativo, ¿no creéis? Es de esas ficciones que llevan el mundo de los cuentos al real y te convierte al Lobo, Caperucita roja, la Bruja mala o el Príncipe en personajes tan normales como puedan serlo tus vecinos (vale, tus vecinos nunca suelen ser normales pero deberían serlo). Puede que a muchos no les guste este género, a mi me encanta y a los casi 13 millones de espectadores que siguieron el estreno tampoco les disgustó. 


 
 
La serie empieza con Blancanieves en su ataúd de cristal llorada por los enanitos y la llegada del príncipe que la salvará con su beso de amor. Hasta aquí todo muy bonito, llega el día de boda y las cosas empezaran a torcerse. Ya sabéis, maldiciones de cuentos, ¿para qué sino existen las brujas malas? Algo tenía que inventar.
 
En el mundo real conoceremos a Emma, la protagonista de la serie, y la vuelta que da su mundo al encontrarle el hijo que dio en adopción.
 
 
Por lo que parece el escenario será un pueblecito llamado Storybrooke, nombre que te deja bastante a huevo deducir cosas, en el estado de Maine. Creo que algún día voy a tener que ir a Estados Unidos y pasarme por Maine, hay muchas obsesiones con ese estado.
 
 
Once Upon a Time es la nueva serie de los creadores de Perdidos (Adam Horowitz y Edward Kitsis) y curiosamente fue pensada antes, aunque el fenónemo de Lost lo aplazó. Tiene algunos guiños a la mítica serie, pero esta es otra historia. En su reparto destaca Jennifer Morrison (Emma Swan) que dio vida a la doctora Allison Cameron en House. Personaje que pudiera ser un lastre para quitarse esa imagen de encima, pero sin embargo, pinta bien, a pesar que solo llevamos un capítulo. Junto a ella Ginnifer Goodwin dando vida a Blancanieves, Robert Carlyle como Rumpelstinskin, Lana Parrilla como la Bruja y Joshua Dallas como el Príncipe.
 
 
Si os gusta este estilo de series cuento de hadas-realidad, Once Upon a Time a mi me ha dejado buen sabor de boca en su primer capítulo. Hay que darle una oportunidad para ver si acabará cayendo en los tópicos de este tipo de película o qué vueltas de tuerca pueda tener su argumento. Me recuerda a una mini serie que vi hace tiempo llamada el 10º reino, muy recomendable. 10 horas en varios capítulos, bastante divertida. Si queréis verla os dejo su enlace.
 
 

Programas de tirar a la basura


Muchas de mis entradas son fruto de conversaciones que tengo con mis amigos, y como digo a menudo, acabo criticando a los medios (defecto de carrera) pero la verdad es que lo ponen tan fácil… Esta vez toca los programas (actualmente en la programación de las cadenas, si tengo que hablar de los que ya no dan, necesito una tesis).

Existen programas de televisión, por llamarlos de alguna manera, que provocan vergüenza ajena y cuando lo ves al hacer zapping solo puedes pensar: lamentable.

Cuando repasas la parilla hay tres cadenas en abierto que destacan por encima de todas: MTV, Telecinco y su hijo adoptado Cuatro. Vamos una a una:



La cadena americana MTV, supuesto canal que destaca por la música ofrece, además de una variedad, curiosa, de digamos mmmm “programas”. Cosas como:

– Mis Super Dulces 16 (My Super Sweet 16)
– Padres al control (Parental control)
– Embaraza a los 16
– París Hilton BFF


No sé ni por donde empezar la verdad, hay tanto de cada. Vamos uno a uno y por orden.

Mis Super Dulces 16

El nombre del programa, para empezar, suena ya bastante mal y el logo… Creo que es una pista de lo que podemos esperar. Este programita consiste en ver crías a las que les celebran fiestones (la mayoría de las veces horteras y algo chonis) en la que sus padres se dejan un pastón brutal. El tema es ver la niña con sus exigencias, cutres, y sus padres tragar para acabar teniendo sus “super dulces 16”. En fin.

Parental Control
Este logo es más pasable. Este se basa en el/la novi@ de el/la hij@ al que los padres odian (casi siempre con razón, si son solo una décima parte de lo que demuestran) así que hacen un casting y le ofrecen a su retoño dos opciones de chic@s para que salgan con ell@s y tras la cita (supuestamente de ensueño) decida si se queda con su pareja (algunas de hace años) o con el nuevo de turno. Así que es un programa donde destacan los insultos entre padres y novi@ (guionizados imagino, lamentables igual) y el firme deseo de progenitores porque su hij@ deje a su pareja por el primero que pase (algo así como incitación a ser putill@). Muy divertido.

Embarazada a los 16
La MTV tiene un problema con los 16, o tienes super cumple o te preñan, sin término medio. Este programa me da rabia especialmente. Como su título ya indica trata de chicas que se quedan embarazadas a esta edad y como les va la vida debido a eso. Creo que tal y como van las cosas hoy en día, podría ser un buen programa. Podría enseñarte que hacer si te sucede esto (cómo evitarlo de paso también) si decides tenerlo, cómo afrontarlo, tener una finalidad útil para las chicas en esa situación. Pero es la MTV.

Paris Hilton BFF
Sí, va en serio. Un programa que consiste en hacer nosequé pero básicamente lo que haga falta para convertirte en la nueva mejor amiga de Paris Hilton. Realmente ni sé que decir sobre el programa, con saber de que va ya está todo dicho. Un reality de famosos con niñas que se mostraran lo más mezquinas, pelotas e hipócritas posible para lograr ganar y tener a Paris como nueva mejor amiga. Estupendo.

Mítica cadena española donde las haya, Telecinco. Propiedad del Sr. Berlusconi destaca por su amor a los reality, el circo y la parafernalia. No hay mejor canal del que sacar programas-basura. Estos tres son una buena representación de su oferta televisiva.

– Sálvame
– Mujeres, Hombres y viceversa
– Acorralados 


Vamos a ello pues, ya veréis que divertido.

Sálvame

Programa bandera y estandarte de la cadena. Empezamos bien. Podría decirse que si sintonizas o haces zapping a Telecinco tienes el 85% de encontrarte con que dan Sálvame. Tienes no se cuantas horas de emisión, el especial de la noche (Sálvame Deluxe). Sus figuras representativas son Jorge Javier Vázquez (el “presentador” y tiene un Premio Ondas al mejor presentador, que bajo han caido los medios de este país…) y la incombustible y omnipresente Belén Esteban. Tan trabajado tándem solo podía dar resultados a un programa de cotilleo maleducado, barriobajero, sin ningún tipo de respeto (ni por el propio idioma que destropicio), simplemente repugnante. 

Mujeres, Hombres y vicerversa

Muy del estilo de Telecinco. Programa en el que… la verdad ni sé mucho de que se supone que trata. De unos cuantos individuos (masculinos y femeninos) que se supone que se ligan entre ellos y no sé. Cosas lamentables y patéticas que sirve para crear más famosillos casposillos con los que llenar la plantilla de la cadena. ¡Como si hubieran pocos!


Acorralados

El enésimo reality de famosos casposillos (la mayoría, como acabo de decir, en plantilla de Telecinco) que ahora están en una granja. Más de lo mismo, un reality más con las típicas idioteces que solo busca revivir ciertos casposillos de los que últimamente no salían en televisión.


Y para finalizar, la anterior cadena Cuatro, ahora filial de Telecinco como se demuestra en la conversión de su programación. Así que el estilo de cosas lamentables es similar.

– Granjero busca esposa
– Hijos de papá

Granjero busca Esposa

Otro programa que parece mentira pero es real. El título ya explica el objetivo, la dinámica: mujeres que se van a la granja del susodicho granjero y harán lo que sea para ligarse al hombre (en su mayoría muy parecidos al cuñao y machistas). Ellas se humillarán hastas las últimas consecuencias, metiendo la zancadilla una a otra y reduciendo su dignidad a límites infrahumanos.

Hijos de papá
Programa donde coges un montón de pijos malcriados, maleducados, insoportables y muchas veces horteras y tontos del culo e intentas convertirlos en personas. Las frases que sueltan son brutales, y los excesos de los que solían y seguirán disfrutando, para darles una buena galleta. Una panda de payasos que sin dinero mueren en una hora en el mundo real.

Con esta exposición de perlas de la parrilla de la televisión española uno piensa que la única solución es:


Dan ganas, no se puede negar. Pero cierto es también, aunque resulte casi imposible de entender, que si estos programas están y siguen en antena, es porque tiene detrás una audiencia suficientemente fuerte que lo sigue y les gusta como para mantenerlos. No desesperar, puede que algún día haga una entrada de buenos programas (me costará más).

Vuelve Glee

 

Lo sé, me estoy poniendo pesada con el tema. Pero a falta de que vuelva Juego de Tronos (en primavera, que suplicio de espera…) buena es Glee. El día 20 estrena su tercera temporada. Parte del New Directions se gradúa y llegan nuevos personajes (entre ellos los finalistas del Glee Project). Solo un consejo, no os lo perdáis, aseguran risas y buena música 😉 Os dejo el trailer:


 
 
Y un pequeño avance:
 
 
 
20 de septiembre volverá a sonar la música en el McKinley. 

The Glee Project

El Glee project surge, no nos mintamos, de la necesidad de traducir el boom Glee en audiencia y dinerito. Además, los protagonistas de la serie se gradúan en esta tercera temporada, así que necesitan herederos. Esta especie de OT presentaba 12 participantes, bastante dispares y particulares, con el objetivo de concederle un papel en la nueva temporada de Glee al ganador. Cada semana preparaban una canción, de ahí salía el ganador de la tarea semanal (cosa que no excluían que pudieran ser nominados y eliminados) y protagonista del número grupal. 


 
Los 12 concursantes
 
Con cada número se perseguía lograr un rasgo presente en Glee tales como: teatralidad, vulnerabilidad, danza, duetos, tenacidad, sexualidad, credibilidad, generosidad y Glee-habilidad. Los que no lograban transmitirlo, eran nominados por un jurado formado por Ryan Murphy, creador de Glee, Zack Woodlee, coreógrafo, y Robert Ulrich, director de casting.
 
Robert, Ryan y Zack
Los tres nominados le debían demostrar al jurado que merecen seguir en el programa con un número individual. Tenían 2 horas para ensayar y preparar el número que les supondría su participación en el programa. Una vez acabada la deliberación se colgaba una lista en la que podían saber quien seguía en el programa y quien se iba. Imagino que la lista responde a un guiño a la serie, y a la época de institutos donde las notas salen publicadas en el tablón, igualmente, queda muy despegado y frío no decirlo a la cara.
Si no habéis visto Glee Project y pretendéis, o estáis en ello, no leáis a continuación.
***SPOILER***
 
Lista de finalistas
 
Según mi modesta opinión el digno vencedor, visto lo que quedaba, era Damian. Ok, quedó empatado y ganó lo mismo pero… ¿Samuel? Este chico lo veo muy plano, solo sabe hacer siempre lo mismo y si cuela, cuela, si no, también. Además, vi muy feo cuando roba lo del Skidoosh a Hannah, se lo adjudica con una tranquilidad impresionante y se vanagloria de su ocurrencia. Además del momento estelar de “buscábamos un cristiano…” y el chico se le enciende la bombilla y salta “¡eh eh! tengo un tatuaje de Jesucristo en la espalda, mira mira” y se sube al carro. Pues muy bien, te ha valido para ganar.
 
Damian, yo creo que es el mejor y es dios. Porque lo ves y es como pequeñito y tierno, sin embargo con una preciosa voz con ese acento irlandés que le da un toque especial y es el que más ha aprendido. Se hizo una pequeña coreografía en su número final sin saber bailar, más esfuerzo no podía poner. Aparte de adorable, es buen chico, no se mete con nadie y durante el concurso me dio la sensación que era casi su narrador. Cuántos vídeos con él comentando la jugada, y el imparable movimiento de cejas y expresiones faciales en general. Hay que reconocer a todos, que se lo merecía por encima de todos.
 
Los cuatro finalistas
 
Y entonces están Lindsay y Alex. No puedo con Alex y lo digo ya. Me da igual que sea negro, gay y un poco travesti, pero sus actitudes de “me he dejado ganar para que brillen los demás” o mocos diversos a otros participantes son feos. Se supone que precisamente él por toda su vida debería ser el más humilde y tolerante con todos. Además, a mi personalmente no me gustan sus maneras de hacer, exagerado en todo siempre. No hace falta esas cosas. Con Lindsay la vi y dije: es Rachel Berry2. Su actitud de soy la mejor por descontado y supuesto, altiva y criticona con los demás, además de querer tener razón siempre en todo y por encima de todos. Debo reconocer, es la mejor cantante y actriz de todo el concurso, pero su actitud fue muy fea muchas veces.
 
Hannah y Marissa
Mi apuesta eran estas dos chicas: Hannah y Marissa. Estas dos chicas lo hacían muy bien y para mi fueron expulsadas injustamente. Curiosamente ambas habían ganado la prueba semanal antes de irse. Hannah, al igual que Damian, se esfuerza muchísimo sobretodo cuando toca bailar y lo solventa muy bien. Marissa, al principio parecía que no estaba. Pero acabó saliendo y es un chica que podía hacer cualquier tipo de personaje, cualquiera, y lo haría bien. Pero las echaron. ¿Por qué?
 
Cameron en su despedida
Habrá gente que me odiará, bueno. Pero Cameron tuvo que ver. Desde un principio fue la niña de los ojos de Zack y Robert, aunque Ryan muchas veces reconoció que no lo acababa de ver ante las expresiones exaltadísimas de sus compañeros de jurado. Tenían personaje para él listo, y él iba a ser el vencedor. Junto a él, Alex, Lindsay parecían fijos. Pero Cameron no seguía el ritmo del programa, se atascaba prueba tras prueba y sus creencias religiosas (no las critico, él hizo lo que creyó que debía hacer y me parece perfecto) le impedían hacer algunas cosas. Finalmente se retiró, salvando a Damian, el verdadero campeón. Pero que estos tres – Cameron, Alex y Lindsay; después Samuel  – parecían fijos a la final, condenó a las chicas.
 
Al final, empate entre Samuel y Damian, que aparecerán en 7 capítulos cada uno y Alex y Lindsay en 2 capítulos. Yo no descarto ver a alguien más en algún capítulo o que estos amplíen y se queden. 
 
 
Creo que Glee Project es una gran idea sobretodo para hacer boca a todos los fans de la serie y encontrar nuevas estrellas para el show, aunque será difícil el cambio. Era un casting en tiempo de concurso que fastidia un poco. Estoy segura que si hubieran habido votaciones el resultado sería muy diferente. Pero doy por hecho que un casting es un proceso de selección muy muy subjetivo en el que eliges a alguien que es perfecto para ese personaje, y no es necesariamente el mejor. Pero entonces, el rollito de la prueba semanal que si no la cumples te nominamos, queda un poco así. Formato concurso para que la gente lo siga. Aunque se huela las preferencias al kilómetro. 
 
Está anunciada una segunda edición de Glee Project, hay que llenar el elenco de la cuarta temporada. Sin embargo, de momento, tengo ganas de ver los de esta edición en acción.

Glee

 

Glee se estrena en 2009 bajo la sombra amenazante del “Oh no! otro High School Musical!”. Por suerte, nada de eso. Sí, es una serie musical, pero también una comedia con sus problemas y estereotipos de serie de instituto americano (las animadoras, los jugadores de rugby, los marginados).


 
A mí no me gustan los musicales, ni los momentos en que deciden que un actor tiene que cantar sí o sí. Me suele dar vergüenza ajena, en serio. Pero me gusta probar antes que nada, y aunque ver cantar actores sin ton ni son me da ganas de cambiar de canal, películas como Moulin Rouge, Chicago y la serie Glee, dan gusto.
 

 

 
El Glee Club es el coro del instituto William Mckindley, y Will Shuster sueña con hacerles ganar un campeonato nacional, pero no va a ser fácil. Con sólo Artie, Tina, Mercedes, Kurt y la omnipresente repelente Rachel, no dan. Los chicos del equipo de rugby (Finn, Puck, Mike y Matt) y algunas animadoras (Quinn, Brittany, Santana) se acaban uniendo por diferentes motivos y causas. Con la entrenadora de las cheerleaders, Sue Sylvester tiene un doble objetivo en la vida aparte de ganar Campeonatos nacionales con sus chicas: destrozar el Glee Club y meterse con el pelo de Shuster. La orientadora Emma Pillsbury con un grave TOC (Transtorno Obsesivo Compulsivo). Y el director Figgins, es de los personajes más surrealistas y divertidos de la serie y, sinceramente, ¿no es el tio que hacía de Oompa Loompa en Charlie y la fábrica de chocolate.

 

 
¿Qué engancha de Glee? La manía que le coges con increíble facilidad a Rachel (aunque mejora con el tiempo y mucho), la cara de pánico y de tonto de Finn, la gran frase de Mercedes en la primer capítulo “Paso de tener que hacer los coros, soy Beyoncé no una principiante”, los granizados y los increibles Mash up (mezcla de dos canciones) y los no pocos momentos entre absurdos y divertidos. Las versiones de grandes éxitos y hits del momento: Madonna, Britney Spears, Barbra Streisand, Lady Gaga, Katy Perry y muchos clásicos (más de los que les gustarían a los chicos del New Directions). Además trata muchísimos temas en sus capítulos: la homosexualidad, la virginidad y los embarazos adolescentes, la aceptación y superación, el compañerismo, el alcohol en la adolescencia. Es también destacable ver que aunque estereotipados (que es parte de su gracia) los personajes evolucionan sus maneras de ser.
 
Con dos temporadas y la tercera preparada lista de estreno para el 20 de setiembre, será la “última” de los personajes ya conocidos, pues se gradúan (aunque algunos seguirán en la serie). Pero el Glee project (una especie de OT para pasar a formar parte de Glee) ya prepara la nueva hornada.
 
Aunque los capítulos de Madonna (1×15) y Britney Spears (2×02) son una joya en sí mismos, os dejo algunos de los números que más me han gustado aunque la verdad, hay tantos, que estos sólo son una pequeña muestra. Sé que me dejo muchos, pero hay tantos… 
 
And that’s what you missed on Glee.



Regional de 1a temporada (1×22 Journey to Regionals)

Songs: Faithfully, Any Wat You Want It, Lovin’, Touchin’, Squeezin & Don’t Stop Believing



It’s my live/My confessions (1×06 Vitamin D)



Start me up/Livin’ on a prayer (2×06 Never Been Kissed)



Singing in the Rain/Umbrella (2×07 The substitute)



Born this way (2×18 Born this way)



Thriller/Heads Will Rock (2×11 The Sue Sylvester Shuffle)



Empire State of Mind (2×01 Audition)