Que Hollywood tiemble…



Esta noche Hollywood vive su primer round antes de los Oscar: los Globos de Oro marcan el camino hacia la preciada estatuilla. Es una de las citas marcada en rojo por actores y cineastas, ganar el Globo es importante y te da galones para el final round. Entonces, si es tan especial, si lo esperan con tanta ansía y, en general como decimos, marca la ruta hacia el premio de la excelencia del cine, ¿Por qué temblar?


 
Este hombre es la causa. Problema y solución para una gala que año tras año aborrece más. Hasta que llegó él: Ricky Gervais. El cómico inglés hará este año su triplete: es el tercer año que presentará los Globos de Oro y muchos rezaban porque no cumpliera el tercero.
El cartel creo que habla por si mismo, en 2010 no dudó en reirse de “ilustres” como Mel Gibson, Paul McCartney o Angelina Jolie. El año pasado hizo arder Troya: cachondeo con The Tourist, mofas sobre la edad de las “chicas” de Sexo en Nueva York, no dudó en llamar zombie al dueño de la Playboy y dejó un recadito a los seguidores de la Cienciologia.
Los medios se cagaron en él y lo pusieron de hoja  perejil. Así que, ¿cómo es posible que vuelva?
Money, money, money. En la gala lo único que es de oro son los globos. Año tras año había destacado por aburrir hasta las piedras y la entrada de Gervais supuso un chute de audiencia. Audiencia = publicidad, publicidad = dinero.
 
Yo por mi parte celebro que vuelva, el dinero que ganen con ello me da igual, pero reír te ríes un buen rato. De vez en cuando se merecen un buen moco. Lo gracioso es que él mismo tiene 3 Globos de oro, 2 Emmys y al trabajar en The Office, conoce a varios de ello. No tiene nada en contra de nadie, solo son bromas, afirma el propio Gervais. Aunque por lo visto lo de reírse de uno mismo se lleva mal por la meca del cine. “¿Recuerdan cuando era un cómico gordito y amable?”, comentó Tom Hanks, “Pues ahora ni lo uno ni lo otro”, le contestó Tim Allen.
 
Así es como se toman por ahí arriba sus bromas. Eso sí, vimos unos cuantos pasárselo de miedo y reírse como el que más. Sería que no les tocó a ellos o realmente los hay con buen humor. Sea como sea, después de que afirmaran los medios que Gervais no volvería a presentar NUNCA más, vuelve. Y con ganas.  “Una parte de mí esperaba la llamada para poder decir: ‘Sí, acepto’. Y después decir: ‘¿Lo veis?”
 
Os dejo algunas perlas del año pasado, para que hagáis boca:
 
 

Vuelve el ‘Pipita’. Vuelve Higuaín.

 

De tres en tres. Higuaín ha vuelto, y lo ha hecho mostrando su mejor cara: la de ese killer letal que muchos se empeñaban en dar por desaparecido y enterrado. Un retorno que no ha hecho más que reavivar el eterno debate que persigue al Madrid en los últimos tiempos. La duda para la que ni tan siquiera el comandante del barco, Mourinho, no tiene una respuesta demasiada clara.
¿Higuaín o Benzemá? Los dos son buenos. Mucho. Diferentes, pero excelentes los dos. Más completo, quizás, el francés, mientras que el nombre del argentino es, casi siempre, sinónimo de gol.

Las ‘alas’ de Vettel



Ya es suyo. Tan sólo era cuestión de tiempo. En Japón, el mítico circuito de Suzuka coronó de nuevo a Sebastian Vettel como campeón del mundo de la F1 por segundo año consecutivo. Estaba escrito, nadie dudaba de ello. Muchos se aferraban a un milagro que impidiera el título del alemán, pero nada. No hubo manera de frenar el Red Bull del ‘pequeño káiser’.

Se fue la diva del soul

El pasado 23 de julio, Amy Winehouse murió en su Londres natal. Tenía 27 años y ya forma parte del Club de los 27, artistas que murieron a su edad como Jimi Hendrix o Kurt Kobain.


 
Su poderosa voz le ayudó a ganar 5 Grammys en 2008 (Mejor nuevo artista, Grabación del año, Canción del año, Mejor interprete femenina pop por Back to Black y Mejor álbum pop vocal por Back to Black). Era su segundo álbum y con él tocaba al cielo mientras empezaba a caer.
 
Y es que fue en esa época, previa al lanzamiento de su segundo y último disco, cuando empezó a ser más conocida por sus escándalos y abusos con el alcohol y las drogas, que por su voz. Irónico apellido el de Winehouse para una persona que se dejó consumir por sus vicios y ni siquiera su pasión por la música fue suficiente.
 
Nos apena la pérdida de la música, el cómo se dejó  llevar y no intentó evitarlo y más aún, que a pesar de ser una sorpresa y shock en un primer momento, el segundo pensamiento fuera: se veía venir.
 
 
La joven cantante y virtuosa conocida por su contralto (una voz profunda y grave pero rica en sonoridad) logró 12 premios incluyendo el Brit Awards y el World Music Awards. Tardó 4 años en demostrarnos que era única y capaz de lo mejor (del 2004 al 2008) y 3 años en destruirse y apagar su luz para siempre.
 
Broncas, peleas con sus ex, conciertos borracha, drogada, giras anuladas, escándalos y más escándalos. Con su muerte, aún por aclarar aunque todos tengamos nuestra apuesta hecha, sus discos se venderán como churros, sus padres, productores o quien tenga los derechos se forraran, pero el mundo de la música pierde a una voz que podría haber hecho historia. 
 
La encontró,  muy afectado, su guarda de seguridad, muerta en su piso, sola, Ella lo había contratado para que la protegiera, pero no pudo salvarla de sí misma.
 
Por desgracia su Rehab acabará siendo la canción que mejor la defina, pero su música, la que nos ha dejado, permanecerá siempre como lo bueno que le dio a este mundo. Ahora sí, esperemos que logres descansar.
 
They’re tryin to make me go to rehab 

                                   I said no, no, no