Artes japonesas (II): Ikebana

El Japón destaca por su rigor y seriedad a la hora de hacer cualquier tipo de actividad. Esta mentalidad convierte casi cualquier actividad que realicen en un arte perfeccionado y medido al milímetro. Una labor para expertos de difícil y delicado aprendizaje. La mayoría de estas artes acompañan su nombre con el kanji , que significa camino o manera.
 
En la anterior entrada sobre artes japonesas os hablé del kabuki, el teatro japonés, hoy toca hablar del ikebana.

 
Ikebana (生け花 ó いけばな) 
Para referirse a este arte se utilizan dos palabras: ikebana, que quiere decir flor viva colocada” que proviene de (生ける) colocar y (花) flor y se refiere al arreglo floral; o  kadō (華道 o 花道) que significa camino de las flores.
 

Es posible que forméis parte de los que no sabían ni que esto existía, lo conocíais pero ya está o en cambio os apasione. La situación es que alrededor de esta disciplina se han creado muchas organizaciones, formado cursos y centros dedicados íntegramente al ikebana. Hablamos, por ejemplo del Ikebana International, Ikebana Spain o nivel local, el Centro BonsaIkebana de Barcelona. Pero antes de entrar al detalle, conozcamos sus orígenes.


Historia
Os haré una síntesis de la que ha sido la evolución de esta disciplina, para ampliar la información os recomiendo que os paséis por Wikipedia o Monografias en las cuales tratan algo más extensamente. 
Para hacerlo más claro y menos pesado lo he dividido en tres etapas:

    • Su origen lo encontramos en la introducción del budismo en Japón, durante el siglo VI. Por aquel entonces se tomó el costumbre del kuge de ofrecer flores en los altares. Su carácter era puramente religioso. Y partiendo de la religión, un sacerdote de nombre Ono no Imoko fue el precursor del primer ikebana. Según su estilo, siempre colocaba las flores mirando hacia arriba y en grupos de tres que simbolizaban: cuerpo, hombre y tierra.

 

  • El punto de inflexión llega a finales del siglo XV. En paralelo al Renacimiento italiano surge un renacimiento de las artes en Japón también. En esa época se desarrolla la arquitectura japonesa tradicional, el teatro, el haiku o la jardinería. Es entonces cuando empiezan a aparecer las primeras escuelas de Ikebana y sus estilos. 
  • Hoy en día el Ikebana va por modas, sin llegar a la profundidad que los japoneses le dan. Destaca la Ikebana International, ya mencionada, con sede Tokyo y presencia en 60 países con cerca de 8500 personas en ella.

 

 

 

 

Curiosidades

Para practicar el Ikebana es imprescindible el silencio. Solo en silencio uno es capaz de ver la naturaleza cómo es, entrar en cierta sintonia y ver cosas que en el día a día pasan por alto. Además, su práctica ayuda a la paciencia, ya que no es algo que se haga en un momento, y a la relajación.
Se considera el primer arreglo floral al tatehana (flor de pie o vertical) y al primer maestro a Ikenobo Sengyo
El primer libro que trata del Ikebana es el Kaoirai no kadensho (1499).
 
Estilos
Mientras recavaba información me he encontrado con El Hogar Natural. Es una página que os recomiendo si de verdad estáis interesados en el tema. Le dedican un reportaje y explican de manera muy clara los estilos y prácticos consejos para hacer arreglos florales en casa. Echadle una ojeada también a Imperio Anime, aprenderéis mucho.
  • Rikka: se usa para ocasiones ceremoniales y la creación cuenta con hasta once ramas.
  • Nagerie: es más flexible en cuanto a normas de elaboración y por ello popular entre el gran público. 
  • Shoka: surge del Nagerie y vuelve a unas normas ortodoxas, es un estilo sencillo y de tres ramas.
  • Moribana: es un intento de modernización de los estilos aplicados al ikebana. 
  • Zenei ikebana: destaca por la libertad de creación sin tener en cuenta los estilos clásicos.

 

Cursos
No quiero acabar sin facilitar a aquellos que ya están interesados por el tema, lugares a los que apuntarse para aprender. La verdad es que es muy sencillo encontrar cursos de ikebana, os recomiendo: Casa Asia, aprendemas y enplenitud
 
 

Pasión por Murakami

La semana pasada os hablé de la importante labor que realizan los traductores para la transmisión de la cultura. Fue un pequeño aperitivo previo al acto que os presento hoy.



Con la cubierta de su última obra, Casa Asia invitaba a todo el que quisiera a una velada especial llamada:Passió per Murakami.



Podéis echarle un vitazo a la información general del acto en este PDF.


El pasado martes 24 teníamos una cita a las 7 de la tarde en Avenida Diagonal 373, la sede de Casa Asia en Barcelona. Llegamos a las 6.30 y ya había cola ¡y eso que Haruki Murakami no iba a estar! El autor japonés, poco amigo de entrevistas y cámara, era homenajeado por su trayecto, las pasiones que levanta y por ser el nuevo Premio Internacional de Cataluña 2011. 

El acto estaba organizado por Casa Asia, Editorial Empúries -encargada de los libros de Murakami al catalán- , Anima -programa de TV3 que prepara un reportaje sobre el autor- y con la especial y muy deseada colaboración del grupo Nomo – restaurante japonés de grandísima reputación que invitó a los asistentes al final de la velada a una degustación gratuita de su mejor sushi.



De libre entrada pero con aforo limitado, la sala se llenó en cuanto abrió sus puertas. El acto empezó con unos minutos de retraso, esperábamos a la actriz Alba Pujol, que llegaba de ensayar en el Teatre Lliure y fue la encargada de leer dos fragmentos de 1Q84.


El director de Casa Asia, Rafael Bueno, recibió a todos los asistentes y dio paso tanto a la joven actriz como a Toní Puntí, director y presentador del programa Ánima, que fue el encargado de moderar y dirigir el acto.



Dos sorpresas nos esperaban para empezar: un adelanto del Libro 3 de 1Q84, que saldrá a la venta a finales de año y un vídeo sobre el autor.



Y aún no repuestos de tener un adelanto en nuestras manos, la bonita voz de Alba Pujol nos devolvía al principio de 1Q84, acompañada por la Sinfonietta de Janácek, pieza que se menciona en esa parte del libro.


Tras ello, un vídeo de una entrevista con Isabel Coixet, admiradora declarada del escritor japonés, otra persona rendida ante la obra y los mundos que nos transmite con cada uno de sus libros.


Entonces se dio paso a los invitados:
Eugènia Broggi, editora de Empúries
Albert Nolla, traductor del japonés al catalán, ha traducido la mayoría de las novelasde Murakami
Jordi Mas, traductor del japonés al catalán, ha traducido 1Q84
Lourdes Porta, traductora del japonés al castellano
Xavier Ayen, periodista de La Vanguardia



Hablaramos con Puntí sobre el autor, sus libros y la labor de traducirle. Nolla comentó que “escrive más sencillo” que la mayoría de japoneses, Porta no quiso dejar escapar la oportunidad de decir que esta facilidad para traducirle pueda estar relacionada a que “es un traductor también”. No olvidemos que Murakami ha dedicado parte de su tiempo a traducir autores estadounidenses al japonés como F. Scott FitzgeraldRaymond Carver o John Irving. Mas, el traductor al catalán de 1Q84, dijo que “tiene un ritmo muy rápido, de maratón”, haciendo referencia a la otra pasión del japonés: correr.


Quisimos saber que tiene que ver el 1Q84 de Murakami con el 1984 de Orwell y Jordi Mas intentó iluminarnos. Dijo que leyó tanto a Orwell como Un mundo feliz de Huxley para entender en que terrenos se movía antes de empezar a traducirlo a destajo. Lo encontró más Huxley que no Orwell, pero no dejó de ver relaciones entre el Gran Hermano y la Little People. Y destacó la crítica social inherente en el obra, que a pesar de que se acuse al japonés de no ser una persona implicada, todos coincidieron en que no es así.


El periodista de la Vanguardia, Xavier Ayen, habló de sus entrevistas y contactos con el escritor. Básicamente por e-mail, comentó que se toma su tiempo para contestar, y su espacio. Una vez le envió una entrevista de 20 preguntas, Murakami contestó las 7 que consideró más importante pero a lo largo de ¡5 páginas! Dice que siempre procura no ser banal, y se toma su tiempo para contestar. De su manera reflexiva al hablar se ve que es una persona solitaria.

La pregunta estrella tuvo una respuesta casi unánime: ¿Con qué obra de Murakami os quedáis?
Tokyo Blues.


Nolla se decantó por Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y los demás, incluida Isabel Coixet en su video-entrevista se rendían ante el Norwegian Wood


Divertida intervención de la editora de Empúries en catalán, Eugènia Broggi, que nos dijo que nada más entrar quiso ver el Tokyo Blues, como renombraron, editada en catalán. Nos comentó que pagó la novatada. El japonés es un autor que debe aprobar todo cambio de título y portada de sus obras, cuando vio lo que había hecho Tusquets lo calificó simplemente como espantoso. Tras varios errores consecutivos y mucha lucha lograron arreglar el problema y que Murakami no se fuera a otra editorial. 


Se procedió a entregar los libros dedicados por el autor a los ganadores del concurso organizado por Anima y luchar por el delicioso sushi, todo un placer, Itadakimasu!

 

Artes japonesas (I): Kabuki

Japón es un país pionero en nuevas tecnologías y es muy posible que lo relacionemos con el manga, sus videojuegos o grandes compañías electrónicas. A pesar de ello, es un país de contrastes, modernidad y tradición en extremo, y hoy veremos parte de su tradición. Durante la era Edo (1603-1868) el país estuvo cerrado al exterior de modo que se desarrolló libre de influencias externas. Esa fue la época en la que nacieron muchas de las artes que hoy en día aun se practican con severa disciplina en el país del sol naciente. Hoy hablaremos del kabuki o teatro japonés.

Kabuki (歌舞伎)

Etimológicamente la capacidad (伎) de cantar (歌) y bailar (舞), el Kabuki es el teatro tradicional japonés. El día 20 de febrero se festeja en Japón el día del Kabuki, una de las expresiones teatrales más importantes del país. Kabuki fué declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de La Humanidad por la UNESCO en el año 2005. En él se resguardan los valores de la cultura japonesa tradicional. Historia Nace a principios de la era Edo, durante el shogunato Tokugawa una miko (sirvienta) del Templo Sintoísta Izumo tomó las danzas Furyû (danzas populares cantadas) y las unió con movimientos sensuales y vestuarios llamativos. 

En seguida ganaron gran popularidad gracias a su carácter innovador. A este nuevo estilo se le llamó kabuki en referencia a su vanguardia. Sin embargo, el erotismo que Okumi (la miko fundadora) añadía a los bailes fue en aumento. Al Kabuki se sumaron más jóvenes y las funciones acabaron desembocando en prostitución de sus intérpretes. Tokugawa prohibió que las mujeres realizaran los espectáculos por mala moral y pasaron a manos de hombres jóvenes (wakashu kabuki). Se centró más en la dramática de la obra pero su sensualidad seguía latente y se prohibió durante un tiempo por homosexualidad y escandaloso. Solo pudo volver con serias limitaciones: se eliminaba toda danza sensual y los actores serían hombres maduros; nace el yarô kabuki. Da comienzo su actual versión, se abren teatros en Tokyo, Kyoto y Osaka. 

 
Curiosidades
Surge el onnagata, actores masculinos que se especializan en papeles femeninos debido a la prohibición de la mujer en el kabuki. Su nivel de perfección llega a convertirlos en más femeninos y expertos en las formas femeninas que muchas mujeres. 
Existen varias temáticas: el jidai-mono en el que se narran pasajes históricas, el sewa-mono donde se cuentan historias cotidianas y el shosagoto basado fundamentalmente en la danza.  
Sus estilos de actuación se resumen en dos: aragoto, estilo violento en el que se encarnan a héroes, dioses o demonios con poderes sobrenaturales. Se basa en la exageración del maquillaje y sus gestos. Wagoto, un estilo más suave y relacionado con el sewa-mono que explica la cotidianidad. 
 
Es muy importante el maquillaje (kumodori), vestuario y escenario. Y se los podría considerar un arte en sí mismos. 
 
Los colores básicos del maquillaje son el rojo, negro y azul con una base blanca. Es muy importante ya que por los rostros es sencillo identificar a los personajes de la obra: el rojo suele ir con los héroes y simboliza su fuerza, el azul y negro lo comparten dioses y villanos. El aragato es muy colorido, los onnagata llevaba maquillaje de las geishas y en el wagoto no llevan maquillaje.
 
Del mismo modo los trajes son muy costosos y nos dan mucha información del personaje: clase social o personalidad. Son muy coloridos y abundan los accesorios como espadas, pelucas, sombreros, zapatos…
 
 
El escenario tiene características que nos llegan de la antigüedad y no por ello no dejan de ser sorprendentes. Son especiales para este arte. Hanamichi es una pasarela en la parte izquierda del escenario, entre el público, es un espacio que acerca la obra a los espectadores. En ella se producen los momentos de mayor carga dramática y la presentación de los personajes de la obra. A esto se le suma el mawari butai, es un escenario giratorio que les permite cambiar la escena sin tener que parar la obra. En la derecha hay otra pasarela donde se sitian los narradores y los interpretes de shamisen (guitarra de tres cuerdas). Por último está el seri, una plataforma que eleva al actor, proporciona un efecto muy impactante.